En la clase de 3 años comenzamos a familiarizarnos con el
trabajo por rincones. Esta propuesta metodológica hace posible la participación
activa de los niñ@s en el aula, los cuales son los principales protagonistas de
su aprendizaje.
El docente, tras planificar cuidadosamente
cada rincón, presenta la temática de estos de una forma lúdica y motivante,
explicando cada actividad y, posteriormente, actuando como supervisor del
desarrollo de las mismas para que se realicen correctamente.
Todos los alumnos tendrán que
participar en todos los rincones, y aunque deben ser ellos mismos los que vayan
de uno a otro, en nuestro caso, al estar iniciándonos, será el docente el que indique
donde van rotando.
La
organización espacial de los rincones debe estar bien definida. Esta
organización del aula en pequeños grupos nos permite realizar una tarea
determinada y diferente, favoreciendo el que se pueda atender mejor a los
alumn@s de forma individual. Cada
rincón debe estar bien delimitado y tener un espacio fijo.
Para que el alumnado aprenda a organizarse y para saber
cuándo termina la actividad, se les marca un tiempo (que no tiene que ser
extremadamente rígido para respetar el ritmo de cada niñ@).
El material que se utiliza debe estar a su alcance y que sea
fácil de usar para favorecer su autonomía a la hora de trabajar. También debe
ajustarse a los distintos ritmos de aprendizaje.
Cada rincón tiene que tener unas normas consensuadas, claras
y fijas.
En nuestra
clase, hasta el momento, hemos trabajado los siguientes rincones (alternándolos
según el día):
-
Rincón artístico: para
potenciar la creatividad y expresión de los niñ@s.
- Rincón lógico-matemático: para trabajar el
razonamiento y aprender matemáticas de forma divertida y estimulante.
- Rincón de motricidad fina: para estimular la
coordinación de los movimientos musculares pequeños y precisos.
- Rincón del juego simbólico: para desarrollar la
capacidad de comunicarse de diferentes formas, impulsar la fantasía y la
realidad o representar roles semejantes a los del adulto.
- Rincón de las fichas: para trabajar de manera
más individualizada las diferentes áreas que aparecen en el libro de fichas.
- Rincón de las TIC: para fomentar el uso,
responsable y didáctico, y enseñar a manejar las nuevas tecnologías de la información y las
comunicaciones.
En todos ellos, además del objetivo específico buscado, se trabajan también otros secundarios.